En el conticinio de la noche detenida,cuando el mundo calla su antiguo clamor,nace una voz secreta, desconocida,tejida de sombras, de tiempo y de ardor;allí comienza el relato de un alma encendida.LOGOFILIA arde en cada trazo invisible,palabras que laten como sangre en papel,un verso que brota, profundo y sensible,como historia antigua que se niega a caer;lenguaje que vive, que duele y es posible.NITOFILIA abraza la penumbra callada,donde el poeta encuentra su verdad,en la noche densa, serena y sagrada,se escribe el eco de su soledad;y en tinta oscura su esencia es revelada.Fue SERENDIPIA hallar en ruinas la voz,un cuento perdido entre polvo y olvido,un fragmento intacto que hablaba de dos,de un destino errante que nunca se ha ido;casualidad mágica que nos encontró.Y en el final, como signo profundo,un ÓSCULO leve selló la emoción,no fue solo un gesto, fue pacto del mundo,un cierre de historia, latido y razón;poema que vive más allá de lo inmundo.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En el conticinio de la noche detenida,
cuando el mundo calla su antiguo clamor,
nace una voz secreta, desconocida,
tejida de sombras, de tiempo y de ardor;
allí comienza el relato de un alma encendida.
LOGOFILIA arde en cada trazo invisible,
palabras que laten como sangre en papel,
un verso que brota, profundo y sensible,
como historia antigua que se niega a caer;
lenguaje que vive, que duele y es posible.
NITOFILIA abraza la penumbra callada,
donde el poeta encuentra su verdad,
en la noche densa, serena y sagrada,
se escribe el eco de su soledad;
y en tinta oscura su esencia es revelada.
Fue SERENDIPIA hallar en ruinas la voz,
un cuento perdido entre polvo y olvido,
un fragmento intacto que hablaba de dos,
de un destino errante que nunca se ha ido;
casualidad mágica que nos encontró.
Y en el final, como signo profundo,
un ÓSCULO leve selló la emoción,
no fue solo un gesto, fue pacto del mundo,
un cierre de historia, latido y razón;
poema que vive más allá de lo inmundo.