Suspira mientras el tiempose lleva los años en su ala inquieta,y en cada instante que pasatu piel se vuelve refugio,un jardín encendido bajo mis manos.Tus labios guardan el fuegode noches que tiemblan despacio,mientras la luna desciendea mirarnos entre sombrasy besos cubiertos de deseo.Te acercas lenta, callada,como un perfume que invade el alma,y mi corazón naufragaen la tibieza de tu cintura,donde el amor arde sin prisa.Suspira mientras el tiempose lleva los años en su ala inquieta,pero jamás podrá arrancarnosla pasión que florece intactacuando tu cuerpo despierta el mío.Y así, entre caricias suaves,el universo parece detenerse;solo existen tus ojos,mi respiración junto a la tuyay este amor sensual que nos consume.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Suspira mientras el tiempo
se lleva los años en su ala inquieta,
y en cada instante que pasa
tu piel se vuelve refugio,
un jardín encendido bajo mis manos.
Tus labios guardan el fuego
de noches que tiemblan despacio,
mientras la luna desciende
a mirarnos entre sombras
y besos cubiertos de deseo.
Te acercas lenta, callada,
como un perfume que invade el alma,
y mi corazón naufraga
en la tibieza de tu cintura,
donde el amor arde sin prisa.
Suspira mientras el tiempo
se lleva los años en su ala inquieta,
pero jamás podrá arrancarnos
la pasión que florece intacta
cuando tu cuerpo despierta el mío.
Y así, entre caricias suaves,
el universo parece detenerse;
solo existen tus ojos,
mi respiración junto a la tuya
y este amor sensual que nos consume.