El no es en forma, es un Campo total, que pasa de Campo y no se hace, solamente es total.No está arriba, es total, no está en el cielo, es todo, porque es inmanente.Él no tiene orilla. Por eso no se acaba.No está hecho. Él es el que hace y al hacer, es.No se mueve de un lado a otro. Todo se mueve dentro de Él.No te busques tanto. Ya estás. Solo estorbas.Entre menos ruido hagas, más oyes su peso.No eres poco. Tampoco eres todo. Eres parte que es todo.No obedezcas la ley. Camina con ella.Las cuentas del cielo no fallan. Fallamos nosotros al contar y al crear héroes. Eres chispa del total. Pero te crees fogata.Mira arriba para humillarte. Mira adentro para levantarte.Mas si Él es todo, ¿por qué lo buscas en un solo lugar?Si Él no se hace, ¿por qué le pides que haga lo que tú no haces?Si no tiene orilla, ¿por qué vives poniéndole límites?Si no se hace, solamente es. ¿Entonces qué tanto te haces? Si eres chispa del total, ¿por qué te crees fogata... y vives con miedo?Porque el hombre hizo miedo, y se creó lejos.
Cambiar fondo del poema
En el vasto campo del todo,
sin forma, sin fin, reside,
no arriba, no en el cielo,
simplemente es, y no divide.
No tiene orillas que acaben,
ni se mueve, todo en él gira,
el que no puebla cielos,
ni se acomoda a nuestra lira.
Desde el fondo del silencio,
su peso en calma escuchamos,
parte somos de su esencia,
chispa del total, flameamos.
Nos creemos algo más,
fogatas del miedo humano,
pues el hombre hizo el temor
y su distancia creó en vano.
No busques en un solo rincón,
si en todo lugar palpita,
pide nada que no acciones,
y del misterio suelta la cuita.
En su inmanencia habitamos,
sus leyes con pasos sigamos,
con humildad mira al cielo
y al buscar dentro, nos alzamos.