Mi corazón se entrega a la alturaHacia una musa vestida de cieloAdornada de claveles y ensueño.
Cambiar fondo del poema
Mi corazón se entrega a la altura,
allá donde el viento suave murmura,
a una musa vestida de cielo,
con sus alas tejiendo un anhelo.
Adornada de claveles y ensueño,
es ella mi destino y mi dueño,
con sus ojos me invita a volar,
a un mundo de eternidad y amar.
Su voz es el canto de las estrellas,
y su risa, brillo de las centellas.
En su abrazo, el tiempo se detiene,
y el alma en su amor siempre se mantiene.