En esta vida, no pude hacer ninguna compañía, pues mi lazo era muy profundo que solamente borde, es por eso que cada varón veía que la relación era forzada y que cada mujer creía que coqueteaba.
Cambiar fondo del poema
En esta vida, viajero solitario,
mi lazo profundo, en silencio anclado,
bordeaba caminos de amor imaginario,
sin la compañía que habité en mi pasado.
Cada varón miraba con ojos de acero,
creía mi intención un intento forzado.
Mientras cada mujer, en un reflejo sincero,
veía en mis gestos un coqueteo exagerado.
Fluía en el río de sueños llorosos,
sin puerto seguro, en mares ajenos,
donde mi vínculo más honesto,
era el hilo solitario de mis caminos serenos.