Aún adulto crees que un Cielo te sostendrá o te cambiará, nada te debe nada, solo aquello que añoras hazlo con tu propia fuerza, pues ni estrella ni cielo te deben nada, la mayor blasfemia es a ver creído todo esto en vez de ver por ti.
Cambiar fondo del poema
En tus manos, el peso del destino,
no mires al cielo con fervor ciego,
las estrellas no deben su brillo divino,
ni el firmamento tu sueño entrego.
Aún adulto, serás quien te sostenga,
cada anhelo es luz que tú encenderás,
ni el cielo ni el suelo te otorgan ni niegan,
la blasfemia es no saber que ya encontrarás.
Así que levanta tu mirada al mundo,
crea con fuego lo que en tu alma arde,
pues el universo, en su giro profundo,
nada te adeuda, la vida es el arte.