En la bruma del futuro incierto,
camina el hombre con paso fuerte.
Mas al creer que el mañana es dueño,
teje sombras que suelen perderse.
El ansia devora el hoy precioso,
mientras sueños se desvanecen.
Pierdes la luz en un ocaso,
si al destino ciego obedeces.
Guarda el presente en tus manos,
tesoro brillante que pertenece.
Pues es en el ahora dorado
donde la verdadera vida florece.