Pequeño en lugares inconcurridos,como el viento va por donde sueña en donde su cuello le es más cómodo como para despertar dentro en su letargo.Entonces se callan las esencias conocidas,y las almas vistas. Entonces cual atardecer pasivo se pone el mañana, como cuando se acaban los planes y el derroche del entorno, para que el Sol sea suave y cálido como esas veces de escuela vacía.El futuro es algo nostálgico y antiguo, donde yacen restos de un sentimiento que persigue como la pena, y cae diurno en calles vistos pero nunca estado como presagios inesperados, pero como vistos alguna vez, como cuando la pupila divisa algo en su límite, y lo sigue, y cree que no hay nada, sin embargo queda la sensación de haberlo vivido.Las horas, los colores, las emociones son guiones de un Todo escribiendo su historia sin que me percatase, y usando mis sentidos para hacerme creer hay diferencias y no igualdades e inversas entre yo y él. Hay varias tensiones y varios deseos que nacieron con solo huir y escapar de los límites, por eso soy nómada de los paisajes oníricos, en donde los pasos convierten los caminos, en espacios amplios en donde los lugares son mezclas imposibles de un futuro pasado, un nostálgico ayer del mañana.¿Quienes son estas personas reales? ¿Por qué las conozco en este lugar desde un primer encuentro?Me hacen pensar tanto aquí como despierto, extraño y odio a la vez, ver como me asombro al verla hablando de cosas que escapan del sentido, y está siglos más adelante que cualquier persona, como alguien que está en todas y últimas. Renací, recorrí, escapé y retorné varias veces porque el mundo me parece tan confuso y brillante.Vuelven una vez más la ansía de los recuerdos pasados, sacados de cosas ajenas.Y en el querer se dañan las alas y sangran las piernas de un hueso roto.Pero qué bueno que del castigo cruel ahora soy fuerte. Porque los vendaba y los mojaba.Ahora estoy más que intranquilo con cualquier pasos de alguien, haciendo algo que no les incumbe en mi tranquilidad.Oh, la pesadez de verlo y seguirlo, ni siquiera estando allí y ni siquiera poder retornarlo.La gente, los amores, y los acompañamientos me sostenían cual mendigo perdido en un mundo ilusionista.Porque de haberlo pensado que era yo, yo mismo lo he de vestirme, de portar y de serlo, porque el mundo de mis noches era yo, y yo los veía con ojos de habitante, de amigo, de novia, de ayudante, porque tanto lo deseo del sueño real, que soy de la misma realidad ensoñada.
Cambiar fondo del poema
En un rincón del mundo inexplorado,
como viento errante que sueña y danza,
donde el horizonte al cuello se adosa,
despierto del letargo que descansa.
Allí, las esencias se aquietan, callan,
el alma vaga entre sombras y luces,
mientras el atardecer se despliega
como un suspiro en los días que induces.
El futuro, un eco del tiempo antiguo,
silueta de sentimientos que laten,
se desliza en calles vistas, nunca andadas,
y presagios inesperados desatan.
Las horas, colores, emociones pasan,
un guion invisible trazado en la brisa,
con líneas que entretejen diferencias,
ficciones de un Todo que nos hipnotiza.
El nómada soy de sueños perdidos,
en espacios amplios, extraños paisajes,
donde el pasado y el futuro se abrazan,
y surge la nostalgia en mil lenguajes.
¿Quiénes son estas personas, estos rostros,
que habitan el rincón de mi mente inquieta?
El tiempo se desvanece, se transforma,
y las palabras juegan en danza secreta.
Renací, escapé, volví tantas veces,
en este mundo brillante y confuso,
donde el pasado insiste y retorna,
y llueven recuerdos en un mar difuso.
Las alas se dañan, pero soy fuerte,
con la valentía que el castigo forja,
las vendé con lágrimas, mojé su vuelo,
ahora, la intranquilidad se me sobrecoge.
Oh, la pesada vista de seguirlo,
la gente, amores, una danza incierta,
con ojos de habitante sueño y sueño,
en la realidad ensoñada, soy puerta.