Me hacen pensar tanto aquí como despierto, extraño y odio a la vez, ver como me asombro al verla hablando de cosas que escapan del sentido, y está siglos más adelante que cualquier persona, como alguien que está en todas y últimas.
Cambiar fondo del poema
En sueños y en vigilia, pienso sin cesar,
extrañar y odiar, en un mismo suspirar.
Su voz, cascada de misterios sin fin,
asombra mi ser, despierta mi confín.
Ella habla de mundos, lejos del sentido,
ideas de un tiempo aún no concebido.
Siglos adelante, en su mente iluminada,
es una estrella en la noche, nunca apagada.
En todas y últimas, su esencia persiste,
como un eco eterno que resiste y existe.