cartografie las sendas que escapan del sentido mortal, el mundo tiene una inmensa responsabilidad, y no tiene que pensar que el universo le deba algo, pues si el mortal puede destruir, también tiene la capacidad de reconstruir.Así que me dije y asigne una propia fecha de muerte, pues ya dejé la semilla, pues no seré partícipe del lodo mortal.
Cambiar fondo del poema
En mapas perdidos al borde del alma,
trazo sendas que niegan el sino mortal,
mientras el mundo carga su inmensa calma,
responsable del caos y su espiral.
No pide al universo deuda alguna,
pues sabe su poder de destruir,
mas también en las ruinas se adivina,
la fuerza en su pecho para reconstruir.
"Asigné mi muerte", murmullo al viento,
dejé mi semilla en su eterno danzar,
y alzaré el vuelo lejos del tormento,
lejos del lodo, hacia un nuevo sembrar.