Alguien por ahí decía, lo material se recupera, yo en cambio creo que las grietas y los sueños pueden ser cataclismos indolentes del alma que no esperamos que caigan tan fácil.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Alguien por ahí decía,
lo material se recupera,
como el viento que acaricia
las hojas tras la primavera,
mas el alma no se alivia.
Porque en el alma persisten
grietas como antiguos ríos,
cicatrices que resisten
como sombra en desvaríos,
y los sueños la embisten.
No todo lo roto encuentra
manos que sepan curar;
hay grietas que se concentran
donde el alma fuerza va
y la vida se fragmenta.
En los sueños, cataclismos
se agitan con leve brisa,
indolentes, mil abismos
que al caer no garantizan
volver a sanos ritmos.
Así que al final comprendo
que al alma no la consuela,
ni reposa en el remiendo
de lo material, tan cerca:
son llagas que no pretendo.