Dame tu sonrisa amor que nunca fueCinco estrofas de cinco versos
Cambiar fondo del poema
Dame tu sonrisa, amor que nunca fue,
un destello leve en esta oscuridad,
como un susurro que nunca se olvida,
un reflejo eterno en la luna fría,
un arcoíris que jamás se evapora.
Eres el sueño que el tiempo desvanece,
una sombra que danza en mi memoria,
aunque tus labios no conozcan mi piel,
guardo tu rostro en el humo del alba,
como el ramaje guarda al viento febril.
Cuántos deseos se disipan al viento,
como hojas doradas en el otoño,
pero entre el murmullo de hojas caídas,
tu risa callada revive el anhelo
de un amor que no fue pero perdura.
Déjame abrazar la luz que nunca fue,
en el susurro de la brisa suave,
un recuerdo fugaz, intacto y sereno,
como el destello del alba hechicera
que en el mural del cielo azul se esconde.
Eterno espejismo de lo imaginado,
como el canto leve de un ave perdida,
dame el consuelo de un silencio puro,
para que en la noche sin fin me ampare,
tu sonrisa, amor que jamás floreció.