Poema eròtico sobre mi pene y la boca de Javi otro chico
Cambiar fondo del poema
En la penumbra del deseo ardiente,
tu boca Javi, un susurro silente.
Se encuentran nuestros mundos en un roce,
donde el tiempo se detiene y se reconoce.
Un río de fuego la piel recorre,
la luz de tus ojos mi calma socorre.
Entre risas y jadeos, perdemos la noción,
tu boca, refugio, mi dulce perdición.
Un universo íntimo, profundo,
en el que ambos creamos nuestro propio mundo.
Juntos, tejemos un instante eterno,
donde el placer nos guía, infinito y tierno.