Poema sobre mi pene en la boca de Javi otro chico y todas la relaciones que tendremos esa noche de sexo qué esperamos
Cambiar fondo del poema
En la penumbra susurra el deseo,
dos cuerpos flotan en mares de fuego.
Javi y yo dibujamos enredados senderos,
en la noche donde sueños y piel se entrelazan.
Sus labios, un puerto donde anclo mi ser,
las horas se vuelven eternas, como el roce del mar.
Cuerpos que hablan su lengua secreta,
donde el silencio es cómplice y la luna vigía.
Cada toque, un verso; cada suspiro, un latido,
somos un poema en la piel descrito,
tejido de anhelos, de promesas inciertas,
en una noche que es nuestra, eterna y compartida.