Te fuiste viejo no me criaste pero a pesar de todo mi alma y mi corazón sienten in profundo dolor que nunca había sentido en mis onis hay lágrimas mas de dolor que de cualquier otra cosaCinco estrofas
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Te fuiste, viejo, cual sombra pasa,
sin enseñarme tu risa callada;
dejaste un eco en mi casa,
un vacío que el alma desarma.
No crecí bajo tu sombra, ausente,
mas en mi pecho hay un sentir;
un dolor que me quema latente,
un llanto que no deja de fluir.
Como río que ha perdido su camino,
mi corazón se desborda, tan solo;
mis lágrimas se mezclan con el destino,
navegan entre memorias de sollozo.
Tu ausencia es peso en el silencio,
en las horas que nos hicieron ajenos;
es un lamento profundo, un incienso,
a los días perdidos en sueños serenos.
Aunque la vida nos separó, distante,
mi alma siente el golpe de tu partida;
lloro un amor que nunca alcanzaste,
anhelo un abrazo en esta vida dividida.