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La lluvia trae a mi mente recuerdos de mi niñez también me pone nostálgico recuerdos de mi abuelo y sus enseñanzas a través de sus dichos ese olor a tierra mojada recuerdo de cuando no tenia compromiso algunoCinco estrofas de cinco versos

La lluvia suave al caer, murmura  
susurros de infancia en mi ventana,  
los charcos son risas, dulces, puras,  
mi mente regresa a mañanas  
sin prisa, el tiempo no apremia ni apura.  

Bajo el techo, el abuelo contaba  
con dichos que el viento aún guarda,  
de sus palabras nacía una alborada,  
y el aroma a tierra mojada  
es el incienso que su memoria empalaga.  

En cada gota su voz reviva,  
recuerdos que en el alma anidan,  
consejos sabios que aún perviven,  
dibujando sonrisas furtivas  
en un niño que al mundo aún no esquiva.  

Ese olor, la esencia de un pasado,  
llevaba la calma del campo amado,  
sin preocupaciones, ni rumbo asediado,  
era libre y puro, desamarrado,  
un eco en la lluvia, un tiempo pausado.  

Así, la lluvia canta a mis huesos  
melodías viejas, suaves y tersas,  
sintiendo susurros que lleva el viento,  
recuerdos que en mi ser dispersa,  
mojando de nostalgia mi pensamiento.

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La lluvia suave al caer, murmura susurros de infancia en mi ventana, los charcos son risas, dulces, puras, mi mente regresa a mañanas sin prisa, el tiempo no apremia ni apura. Bajo el techo, el abuelo contaba con dichos que el viento aún guarda, de sus palabras nacía una alborada, y el aroma a tierra mojada es el incienso que su memoria empalaga. En cada gota su voz reviva, recuerdos que en el alma anidan, consejos sabios que aún perviven, dibujando sonrisas furtivas en un niño que al mundo aún no esquiva. Ese olor, la esencia de un pasado, llevaba la calma del campo amado, sin preocupaciones, ni rumbo asediado, era libre y puro, desamarrado, un eco en la lluvia, un tiempo pausado. Así, la lluvia canta a mis huesos melodías viejas, suaves y tersas, sintiendo susurros que lleva el viento, recuerdos que en mi ser dispersa, mojando de nostalgia mi pensamiento.

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