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Hoy quisiera expresar todo lo que llevo por dentro pero utilizando un lenguaje vulgar hablando mal de todos ya sea hombre y mujer en todo caso sería sacar todo este veneno que llevo en el alma me gustaría empezar diciendo que no hay amigos y que todos los males que me aquejan son causados por las mujeresCinco estrofas de cinco versos

Hoy arranco con rabia, y es verdad,  
que callo con furia lo que me han hecho,  
no hay amistad, sólo hueca falsedad,  
su cinismo lo traen desde el pecho,  
y me harté ya de su mísera piedad.

En charcos de mentiras se ahogan, dicen,  
y no distinguen lo real del teatro,  
la traición, arma que tan bien esgrimen,  
sus promesas, humo de un vil aparato,  
amarga comedia que nunca fruncen.

Las mujeres quejumbrosas se muestran,  
con su astucia que amarga y envenena,  
presumen de bondad, mas todo tuercen,  
culpan y siempre al hombre condenan,  
tejen redes, en las que toda paz restan.

Maldigo aquel instante de confianza,  
donde esperaba verdad y nada encontré,  
ilusiones rotas ante fe de balanza,  
ahora todo es roca donde antes soñé,  
y en mi pecho, polvo de esta esperanza.

Hoy suelto veneno que tanto oculté,  
lo que fluía en mi alma como un río,  
se va todo aquel que en mi vida alquilé,  
basta ya de este juego tan vacío,  
que por fin, en la soledad, su paz alcé.

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Hoy arranco con rabia, y es verdad, que callo con furia lo que me han hecho, no hay amistad, sólo hueca falsedad, su cinismo lo traen desde el pecho, y me harté ya de su mísera piedad. En charcos de mentiras se ahogan, dicen, y no distinguen lo real del teatro, la traición, arma que tan bien esgrimen, sus promesas, humo de un vil aparato, amarga comedia que nunca fruncen. Las mujeres quejumbrosas se muestran, con su astucia que amarga y envenena, presumen de bondad, mas todo tuercen, culpan y siempre al hombre condenan, tejen redes, en las que toda paz restan. Maldigo aquel instante de confianza, donde esperaba verdad y nada encontré, ilusiones rotas ante fe de balanza, ahora todo es roca donde antes soñé, y en mi pecho, polvo de esta esperanza. Hoy suelto veneno que tanto oculté, lo que fluía en mi alma como un río, se va todo aquel que en mi vida alquilé, basta ya de este juego tan vacío, que por fin, en la soledad, su paz alcé.

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