Generador Gratuito de Poemas con IA

Erase una vez singular, pequeña,Sutil como caliente semilla.Dorada como estrella extraña,En el vacío de su propia orilla.Germina vespertina dorada,Que la luz sea grande y dada.Y germinó Estelannonath,La dorada, la que brilla.Y extendió sus oscuras ramas desde Su fundición, crecieron y se ampliaron redondas.En su apogeo cedió rápido, y después en su calma,Se extendió en su propia ligereza.De su inconmensurable fuegoSalieron rocas fundidas de oro y azufre.Algunos brillaron tanto que se despojaron de sus cuerpos, y otros se topaban en estrepitoso choqueQue las gemas más preciadas y bellas Se teñian cuerpos celestes.Estos eran los primeros frutos del cielo,Entonces algunas de sus ramas se tornaron Espirales y todo aquello fue mencionado Se alejaban poco a poco, y pronto quedaban tan lejos de ellos como estrellas del cielo.Y aquellos frutos nómadas, eran ricos en cualquier piedra preciosa.Algunos de ellos tenían nombres, muchos de ellos aún no, los que quedaban en el pasado de las cosas.Uno de aquellos nómadas llamado Ea, era un desierto antiguo, que cuando otro cuerpo le chocó estrepitoso,Se bañó en lava y fuego, y al ser separado de sí mismo, nació su acompañante de plata.En ese entonces hay varias estrellas que dejaban sus cuerpos y a lo lejos eran luces, cuando sucedía, aquellas piedras preciosas fueron arrojadas de acá para allá, y Ea también los recibió, eran semillas de antiguas estrellas que una vez en Ea se convitieron en polvo, y así crece otra rama más en aquella era, y las piedras preciosas se fundían y se calcinaban con las aguas de Ea, y poco a poco, nacían los seres de la Tierra y sus bosques, aquella rama invisible seguía extendiéndose y del polvo brotaron los pensantes.

Érase una vez singular y pequeña,  
Sutil semilla en el calor estelar,  
Dorada como estrella extraña,  
En el vacío de su orilla a germinar.

Fue estelannonath, luz vespertina,  
Extendiendo oscuras ramas desde el centro,  
Su apogeo rápido, calma divina,  
Ligera existencia en su encuentro.

De fuego inconmensurable nacieron,  
Rocas de oro y azufre, brillaron,   
Cuerpos despedidos al cosmos fueron,  
Choques estrepitosos se amalgamaron.

Las gemas preciosas teñían el cielo,  
Frutos primeros, espirales en danza,  
Sus nombres llevados por viento y anhelo,  
Tierras lejanas en su esperanza.

Ea, desierto antiguo, fue golpeado,  
Lava y fuego bañaron su historia,  
De su carne de plata fue separado,  
Creando un acompañante en la memoria.

En ese entonces, estrellas sin fin  
Dejaban cuerpos, luces tan lejanas,  
Semillas de polvo, su origen sutil,  
Nacían en Ea, ramas arcanas.

Y así del polvo brotaron los pensantes,  
Se fundían piedras en aguas y tierra,  
Invisible rama que en tiempos distantes  
Creó vida, bosque, el alma se aferra.

Cambiar fondo del poema

Por defecto: bluePor defecto: colorsPor defecto: gradientPor defecto: poolPor defecto: pyramidPor defecto: sandPor defecto: seaPor defecto: silhouettePor defecto: sun
Recibe esto y 4 variaciones diferentes de tu poema directamente en tu bandeja de entrada.
Érase una vez singular y pequeña, Sutil semilla en el calor estelar, Dorada como estrella extraña, En el vacío de su orilla a germinar. Fue estelannonath, luz vespertina, Extendiendo oscuras ramas desde el centro, Su apogeo rápido, calma divina, Ligera existencia en su encuentro. De fuego inconmensurable nacieron, Rocas de oro y azufre, brillaron, Cuerpos despedidos al cosmos fueron, Choques estrepitosos se amalgamaron. Las gemas preciosas teñían el cielo, Frutos primeros, espirales en danza, Sus nombres llevados por viento y anhelo, Tierras lejanas en su esperanza. Ea, desierto antiguo, fue golpeado, Lava y fuego bañaron su historia, De su carne de plata fue separado, Creando un acompañante en la memoria. En ese entonces, estrellas sin fin Dejaban cuerpos, luces tan lejanas, Semillas de polvo, su origen sutil, Nacían en Ea, ramas arcanas. Y así del polvo brotaron los pensantes, Se fundían piedras en aguas y tierra, Invisible rama que en tiempos distantes Creó vida, bosque, el alma se aferra.

Más poemas como este